jueves, 11 de enero de 2007

Nada es casual

Es cierto que las emociones pueden ser abrasadoras, arrebatadoras. También pueden ser un rayo de solcito abriéndose paso entre las crudas nubes de invierno. En lo que a mi respecta prefiero una visión naturalista.

Pienso que las personas, y así como todos los eventos del universo, suceden de acuerdo a una armonía suprema, una poesía matemática que escapa al conciente por un descuido de nuestras mentes. Y que esta matemática a su vez no tiene nada de racional ni inflexible, puesto que responde más a un reflejo de la vida en lo más artístico y misterioso de su expresión… como realidad. Es decir… es la ciencia de lo divino pero sin su interpretación conspicua, paternal o materialista como lo dibujaría la iglesia o cualquier forma de pensamiento metódico… o egoísta.

En otras palabras es lo que todo el mundo conoce por la expresión “si algo sucede por algo será”, yo prefiero decir en ese caso “todo sucede de acuerdo a un orden universal”. Pero lo más bello y extático de esta expresión es que nosotros podemos, mediante una decisión conciente acceder a esta información cuando queramos… ya que somos nosotros mismos los que escribimos los versos de la realidad en la que vivimos.

De ahí entonces nace para mí la pregunta… ¿porqué existe la atracción entre dos personas?, ¿porqué una en vez de otra? ¿todas las atracciones responden a mi deseo de completar el ideal preconcebido de amor? ¿Cuál es la brecha entre lo que hago en forma conciente y lo que responden mis instintos? … pero sin duda creo que la pregunta más importante es… ¿soy libre al responder a la atracción?

Pienso que dos personas se atraen inevitablemente y fuera de su libertad (libertad en términos de ausencia de apegos) cuando esas personas quieren completar algo en su interior. Muy simple, si no eres un “ser-completo” tu energía vibracional se va a encargar de mover los hilos para traerte de vuelta a tu equilibrio, ya sea en forma conciente o inconsciente. Al estar con esa persona bioenergéticamente “te compartes” con esa persona… y eso todo el mundo lo ha sentido, cuando te enamoras de alguien o cuando compartes tu cuerpo con alguien ambos cuerpos se sintonizan en el mismo nivel vibracional y así como dos instrumentos afinados en el mismo tono, cantan la misma melodía. Es por eso que luego de amar a alguien puedes literalmente “sentir a la otra persona debajo de tu piel” y según mi visión eso ocurre realmente, no subjetivamente… es decir la persona todavía sigue ahí en ese momento, como dejando un huella en el alma de la otra persona.

Una vez que completaste lo que tenías que aprender la unión de la pareja ya no tiene sustento. Y normalmente ambas personas continuarían con su camino.

Me gustaría ahora y si no están extenuados de aburrimiento ir un poco más allá…

Ahora, ¿qué sucedería si uno ya esta completo? ¿Si uno no necesita de nada ni de nadie para ser más feliz? ¿Si la soledad no es martirio y la compañía no es agobiante? ¿Qué sucede si eres realmente libre?...

y ¿qué es ser realmente libre?...

3 comentarios:

Alejandra dijo...

me parece interesante tu blog y lei tu articulo me gusto la idea que esbozaste de apego y estoy de acuerdo con el concepto de lbertad en relacion al apego , es decir no somos libres hasta que dejamos las ataduras que nos apegan a este mundo , quizas al ser verdaderamente libres ya no estaremos en la tierra bueno compadre un abrazo
oscar fielbaum

Alejandra dijo...

me parece interesante tu blog y lei tu articulo me gusto la idea que esbozaste de apego y estoy de acuerdo con el concepto de lbertad en relacion al apego , es decir no somos libres hasta que dejamos las ataduras que nos apegan a este mundo , quizas al ser verdaderamente libres ya no estaremos en la tierra bueno compadre un abrazo
oscar fielbaum

Cristián Jiménez dijo...

Estimado Amigo,

Sobre que las cosas ocurren por algo, o bien por un orden universal, yo tengo una visión más orientada a la sinergia natural de los sistemas. Creo que las frases anteriores son formas de encontrar conformidad sobre cosas que no podemos adelantar, prevenir, evitar y, casi siempre, ligadas a eventos más bien negativos y tristes. La verdad es que no hay más orden que el ligado a un sistema altamente entrópico, en donde nosotros como pequeños átomos somos los causantes de las cosas que pasan, pero sin un control previo sobre las mismas. La atracción sobre otra persona sigue estando más o menos en el mismo plano. Porque la conocí? porque estuve en ese lugar?, porque se fijo en mi o yo en ella?, etc, etc. Efectivamente uno puede ser libre en soledad, como lo puedes ser con apego. No comparto la visión del camino a la libertad a base del desapego como norma general. La libertad es del alma y no del cuerpo físico.

Saludos,

Cristián

Invitación al asombro

Y quien dijo que la inteligencia se limitaba sólo al hombre?